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sábado, 8 de enero de 2011

La ignorancia, la antropología y la vanguardia


A propósito de la última edición de la Revista Noticias, y de la ebullición de los realities shows me surge la duda acerca del contenido ofrecido por ciertas empresas mediáticas y por otras empresas recién surgidas, a más de tres meses de la reglamentación de la ley N° 26522, de Servicios de Comunicación Audiovisual. Casos de morbo y amarillismo como el de Editorial Perfil, y ejemplos de farándula chata, no artística como el de artear en Canal13 y de Lanacion.com sugieren algo más que una simple critica, teniendo en cuenta alguna declaración leída que sugiere que “si le gente mira a Tinelli es porque le va bien”.


Pensar los medios de comunicación en la Argentina de hoy resulta tan complejo como modificarlos. Es el único país que a través de un impulso político insto a gran parte de la sociedad a atreverse a cuestionar el status que los grandes medios de masas concentraban, como así también al amparo histórico de diferentes gobiernos. Como es sabido nuestro país concentraba, y aún concentra debido a medidas judiciales por demás cuestionables, grandes pools de producción de sentido en pocas manos. Esta situación se repite en todo el mundo, pero me interesa rever la situación de América Latina, ya que es la región que se encuentra viviendo un proceso político y económico nuevo, que no sólo modifica las estructuras de poder sino también la articulación entre un Estado fallido como era el neoliberal, con uno moderno que trabaja para el bien común de la sociedad. Así lo demuestran los cambios palpables en la pobreza y el empleo en la región, argumentos teóricos no me faltan.

El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) “La democracia en América Latina: hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos” realizó una consulta a referentes de la política, la economía y la cultura de Latinoamérica, en su mayoría brasileros, mexicanos y argentinos, teniendo en cuenta su población. Así concluye en lo que respecta a las causas de las limitaciones de las democracias latinoamericanas que la tensión entre poderes fácticos e institucionales sigue estando presente en la realidad latinoamericana, a pesar del fortalecimiento de las instituciones democráticas, los poderes fácticos siguen jugando un papel muy importante. Según el informe las Fuerzas Armadas son vistas como el factor de poder más importante para algunos consultados en Guatemala y la República Dominicana y en menor medida en Ecuador, Chile y Venezuela. Pero las FFAA no son mencionadas en los restantes países, incluyendo a los que experimentaron recientemente crisis agudas, Argentina, Colombia y Paraguay. Uno de los factores que limitan la democracia latinoamericana son, según estos referentes consultados por el PNUD, los medios de comunicación:
La gran influencia de los medios es vista como parte del aumento de los controles que han permitido democratizar el ejercicio del gobierno, pero también como una restricción al proceso democrático. Los medios tienen la capacidad de generar agenda, de predisponer a la opinión pública a favor o en contra de diferentes iniciáticas y de erosionar la imagen de figuras públicas mediante la manipulación de denuncias.
Esta mención incluye además a los medios de comunicación como parte del conglomerado de grupos económicos que limitan el poder de las instituciones políticas.
Ahora bien, el informe no dice nada nuevo acerca de lo que todos en nuestro país conocemos. Lo novedoso es eso, que conozcamos la situación. Vuelvo entonces a la afirmación de que nuestro país es el único que a través del debate de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual abrió un proceso social en el que el cuestionamiento a los poderes facticos se convierte en realidad y se hace luz. Hace falta precisar que no somos iluminados, sólo que los conglomerados conservadores de la producción de sentido se están sometiendo a juicio. Este debate en otros países latinoamericanos es muy difícil de realizar como se hizo aquí con el grupo Clarín. La tercera SAP en Chile, Organizaciones Globo en Brasil, El Grupo Válorem y el Grupo Prisa en Colombia, éste último en Bolivia, el Grupo Televisa en México, por sólo nombrar algunos son tan fuertes como el Clarín en Argentina. Y no se trata de cuestionarlos por concentrados, sino porque ejercen tal presión a los poderes institucionales políticos que es imposible la democratización de opiniones de toda la sociedad.
Creo que es importante nuestro proceso de creación de sentido. Las ideas y representaciones de nuestra actualidad, que nos vuelven y que devolvemos en consonancia con lo que el semiólogo Eliseo Verón articula en su definición de semiosis social, están en plena puja de construcciones de sentido. Una discusión que opera sobre nuestras realidades y que vuelve a poner en tela de juicio el contenido que los medios de comunicación nos brindan. La vuelta a la cultura, la no estandarización de paquetes norteamericanos, la identidad federal son objetivos que se están cumpliendo. Aunque puede decirse que los mismos medios, las mismas empresas responden con más contenido simple y chato, pensando en que la sociedad no puede pensar más allá de la ignorancia del ofrecimiento. El canal Encuentro del Ministerio de Educación de la Nación es un vivo ejemplo de lo pensable a nivel de contenido.
Para volcar el estudio antropológico hacia los medios de comunicación Sara Dickey, antropóloga y profesora adjunta de antropología en el Departamento de Sociología y Antropología del Bowdoin College de Brunswick, EEUU, define a los mismos como “aquellos medios de difusión que se distribuyen o pueden distribuir ampliamente en forma prácticamente idéntica. Lo que diferencia a estos medios de formas menos aptas para ser reproducidas es la aparente unidad de cada una de sus producciones, que proporciona a sus consumidores un material esencialmente idéntico, a veces en el mismo momento. Se suele suponer que los medios de comunicación deben halagar los deseos menos exquisitos o más comunes de una sociedad, para atraer públicos amplios, asignándoles una impronta popular y no intelectual que artística y refinada. La cultura popular tiene a su vez la reputación de ser una distracción no intelectual, y esto es algo que pocas veces ha sido examinado por los antropólogos…”

Siguiendo las declaraciones de Dickey y viendo el contenido cultural de los cuestionamientos sociales a los medios de comunicación se puede afirmar que la Argentina debido a una decisión política que puso por encima la institución de la democracia por la de los poderes fácticos construye una vanguardia a nivel regional sobre como la sociedad puede construir sentido, popular, cultural e intelectual y a la vez ganar terreno en el dominio económico de los grupos concentrados.
Habrá entonces que dar la batalla y llenar de contenido, de complejidad, el vacio que están dejando los grandes medios, que intentan replegar su ignorancia en la sociedad. Además de analizar como en el futuro la LSCA puede dejar de ser una bandera política, necesaria e indispensable, para convertirse en una bandera social.

viernes, 20 de agosto de 2010

FIBERTEL.


Según la nota publicada por el diario Clarín hace no menos de 20 minutos, donde gravitan "los argumentos" por los cuales el Gobierno no puede quitarle la licencia a la ya caduca Fibertel, se manifiesta que, "En febrero de 2009, a casi tres años de presentada la absorción (de Fibertel a Cablevisión), Cablevisión inscribe la operación en la Inspección General de Justicia (IGJ), que la aprueba". Para proseguir en el punto cinco "La secretaría de Comunicaciones no se expide sobre Fibertel. La compañía poseía derecho para operar en telefonía, lo que podía provocar competencia a Telefónica y Telecom". Luego en el siguiente apartado dice "Cablevisión da por incorporada la licencia de Fibertel y considera que la operación tiene efecto retroactivo al momento de su inicio, que fue el 1° de abril de 2003 [...] Cablevisión solicita acceso a la numeración telefónica y a redes de interconexión que le corresponde por tener licencia. El secretario de Comunicaciones, Lisandro Salas, no lo hace" (negritas mías)

Todos estos hechos que Clarín describe en forma cronológica dan fundamento a las argumentaciones del Gobierno. La Secretaria de Comunicaciones nunca le otorgo la licencia a Cablevisión para operar con la ya disuelta Fibertel. Lo demuestra en la constancia de que esta secretaría nunca se expidió sobre el caso. Por lo que Cablevisión "da" por incorporada la licencia aunque no se le otorguen las redes de interconexión que le corresponderían.

El Ministerio de Planificación se esta expidiendo en este momento. Seguramente debe haber causas politicas, porque si entre la Casa Rosada y el multimedio estuviese todo bien las cosas serían distintas. Pero la caducación de la licencia bien puede fundamentarse en la última ley impulsada y aprobada por el oficialismo, donde se trata de abrir mercados a nuevas empresas prestadoras. Siendo que el cableado televisivo es dominante Fibertel se proyectaba comercialmente como empresa dominante.

Fibertel siempre jugo bien con la publicidad, se asentó de forma dominante (pero con competencia) en Capital Federal y en zonas donde Cablevisión sin ser parte de Multicanal operaba, como las ciudades de Campana, Zárate o Bahía Blanca. Ahora, en forma expedita, armó un paquete de publicidades de victimización comercial dirigida básicamente a su millón de clientes. De forma cruda, mucha plata.
Obviamente el Grupo Clarín está en todo su derecho de reclamo, pero no creo que tenga que usar a sus usuarios como lo ha venido demostrando en sus sucesivas notas. El Gobierno administrativamente parecería que también se encuentra en todo su derecho, pero como bien dice esta nota de Página no queda claro porque, detectada la irregularidad, la secretaria de comunicaciones no le otorga la licencia al Grupo. O mejor dicho si queda claro, de esta manera queda a la luz el conflicto político entre Gobierno y Clarín.
Más allá de esta apreciación personal del caso vale decir que llega a impresionarme la defensa de una empresa privada. Creo que no hay censura, no hay restricciones a la libertad de expresión ni a la libertad de elección. Es difícil hacerlo en la coyuntura pero ¿por que no discutir si la idea es tratar de abrir mercados concentrados? y acá inevitablemente hay que hablar del papel de las telefónicas.
Los argumentos jurídico-administrativos juegan a favor del gobierno, los políticos van en danza derecho al congreso y quién te dice a la Corte Suprema.

martes, 6 de abril de 2010

Mití ová lantec yañá


No conozco Santa Fe, ni siquiera de pasada, lo cuál puede no acreditarme para hablar de Puerto Gaboto, o Gaboto simplemente. Igualmente voy a hablar de lo que estuve leyendo en estos días: Sebastián Gaboto, Italiano que trabajó para la corona española allá por la década de 1520, fue un loquito, expedicionario como su padre, ambicioso también, tenía que llegar a Molucas, era uno de sus primeros objetivos, pero la belleza rioplatense (y el rumor de oro desparramado por Juan Díaz de Solís) hicieron que se quedase en estas tierras hasta 1530. Lo importante de este explorador, que bien podría haberse llamado Gabriel Mariotto, es que fundó el primer asentamiento español en lo que hoy es nuestra querida República Argentina. Gran hazaña la de este hombre, 20 casas Reales a orillas del Río Coronda, casi en la desembocadura hacia el Río Paraná (a 60 Km. de Rosario). Lo denomino Sancti Spiritu, (amén de que era católico) simplemente porque cuando termino de construir el fortín era Pascua. Lo que más me inquieta es que Sancti Spiritu fue destruida por las tribus Coronda y los Chanás, algunos dicen por una disputa amorosa entre una de las integrantes de la expedición de Gaboto y los caciques de la zona (consta en poemas españoles de esa época). La cosa es que los Chaná Timbúes, que agrupaban todas las comunidades del litoral argentino (incluyendo a los amigos charrúas que no conocían limites contaminantes) se negaron a la presencia española. Hoy después de 481 años queda un sólo hablante con 76 años de la lengua chaná: Don Blas Wilfredo Jaime, jubilado de vialidad nacional, descubierto chaná publicamente hace sólo 5 años. Pedro Viegas Barrios, lingüista del CONICET investigó sobre la veracidad de esta lengua y dio por hecho que era la última persona que la conservaba [ver nota página 12], desde entonces la UNESCO junto con una investigación del Lingüista holandés Willem Adelaar incluyen a la lengua chaná como “lengua en situación crítica”. Y como son las enredaderas de la vida que este hombre (destacado por el Honorable Consejo Deliberante de Victoria) junto a su madre escondieron durante mucho tiempo su origen chaná, por vaya a saber que impedimentos sociológicos occidentales modernos. Desde acá esperamos que en Puerto Gaboto, pueblo de unos 2000 habitantes, y de todo el litoral salgan los chanástimbúes para declararse Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestra humanidad. Es decir que como hace más de 400 años los chaná se negaron a la presencia española, hoy los mismos tendrían que negarse a la ausencia de esa negación y gritar lo siguiente: ¡mití ová lantec yañá! (yo hablo la lengua chaná). Aunque la realidad habla de muchos descendientes pero de una lengua definitivamente muerta. Enhorabuena si se aplica la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual, a ver si personas como Gabriel Mariotto ayudan con el poder de la comunicación a preservar la decena de lenguas que quedan todavía vivas en nuestro país.